Todo por amor, nada por la fuerza

Archivo para julio 17, 2012

Padre Luis Brissón

“Nada es pesado para el que ama”

La Iglesia ha tenido nobles ideales, sin consideraciones políticas, ideológicas o sociológicas, solo en virtud de su fe ha dejado su vida burguesa para jugarse a favor de los que se encuentran abandonados. Así, es como surgen importantes vocaciones religiosas; este es el caso del Padre Luis Brissón.

Luis Brissón nació en Plancy-Francia el 23 de Junio de 1817. Fue hijo único, con una sólida formación cristiana. A los 5 años se presentó en la fábrica de su pueblo para exhortar a los obreros a asistir a la Misión que se daba en la Parroquia  y  aquellos que quedaron impresionados con sus palabras, acudieron. Recibió la Primera Comunión a los 11 años.

Entró al Seminario Menor de Troyes al haber terminado la primaria. Culminó sus estudios en el Seminario Mayor del que más tarde fue un profesor muy apreciado. Se ordenó como sacerdote el 19 de Diciembre de 1840 y poco después fue nombrado Capellán de la Visitación de Troyes, desempeñando dicha función por más de 49 años. Su vida estuvo basada en la espiritualidad de San Francisco de Sales,  al igual que sus métodos en lo que correspondía a la orientación espiritual en general y de la educación de la juventud en particular.

Era un hombre de porte noble y digno, de paciencia inalterable, con una fina expresión de paz y bondad; por ello León XIII lo llamó el “hombre de paz”.

Inició sus primeras obras sociales en Francia en el año de 1858: “Las Obras Obreras”, la administración inicialmente se encargó a obreros,  pero era preciso contar con mujeres que se entregaran totalmente de corazón; la idea no le entusiasmó mucho a Luis Brissón quien pidió varias pruebas para que poder ceder, siendo la última de estas, la aparición de Nuestro Señor al joven sacerdote. Después de ello fundó dos congregaciones: Los Padres Oblatos y las hermanas Oblatas de San Francisco de Sales.

La misión toma fuerza a través de Leonie Aviat, que se convirtió  en la cofundadora junto al Padre Brissón de la Congregación de las hermanas Oblatas de San Francisco de Sales. El padre Brisson intensificó su vida de oración y su confianza en Dios. Cuando se llevó a cabo la persecución religiosa de 1903 a 1904; debido a su avanzada edad no fue exiliado, pero es obligado a reunirse en Plancy para albergar a las obreras que llegaban desde lejos en pos de amparo.

El 2 de Febrero de 1908 falleció, sin embargo su carisma, enseñanzas y ejemplo sobreviven con vitalidad.

Fue un perfecto discípulo de San Francisco de Sales y es considerado Misionero por excelencia; nuestra Institución “Stella Maris” de las Oblatas de San Francisco de Sales, sigue los pasos de su fundador creando a jóvenes virtuosos y con alta visión, de esta manera el espíritu del Padre Luis Brisson seguirá vivo dentro de cada uno de nosotros, buscando la forma de llevarnos siempre por los caminos de la excelencia con su ejemplo.

Por: Daniela Francesca Briones Soto

Curso:    Décimo “A”

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